La NASA ha actualizado su hoja de ruta para volver a la Luna. En una rueda de prensa celebrada el viernes 23 de octubre en el Centro Espacial Kennedy, el administrador Jared Isaacman y otros responsables de la agencia confirmaron que el objetivo es posar astronautas en la superficie lunar en 2028, con una misión previa de ensayo en órbita terrestre el año que viene.
La novedad más relevante, según Ars Technica, es que la agencia por fin aborda un problema que arrastraba desde hace años: la nave Orion no tenía capacidad para llegar por sí sola a una órbita lunar baja.
Artemis III se queda cerca de la Tierra
Artemis III ya no aterrizará en la Luna. Enviará a cuatro astronautas a la órbita baja terrestre, con el verano de 2027 como objetivo, para practicar maniobras de encuentro y acoplamiento con los dos módulos de alunizaje en desarrollo: el Starship de SpaceX y el Blue Moon de Blue Origin. El primer alunizaje del programa pasa a ser Artemis IV, previsto para 2028.
Dos caminos para alunizar
Con SpaceX, la Starship se repostará en órbita baja terrestre y se acoplará a Orion en una órbita terrestre alta; dos de los cuatro tripulantes pasarán a ella para descender. El plan anterior, con un acoplamiento en una órbita casi rectilínea alrededor de la Luna, se ha descartado tras la cancelación de la estación Gateway. La gran incógnita sigue siendo cuántos vuelos de repostaje hacen falta: el panel de seguridad de la NASA calculó «unos 22», mientras que Elon Musk habla de entre seis y ocho, una cifra que Isaacman describió como el «estado final potencial».
Blue Origin seguirá otra vía, sin repostaje: su cohete New Glenn lanzará tres etapas de transferencia y el módulo Blue Moon Mark 2. Según explicó Jeremy Parsons, de la NASA, Orion se acoplaría con él en una órbita lunar elíptica a unos 8.500 kilómetros de altura, con la opción de hacerlo en órbita baja.
Una etapa nueva para Orion
Para que Orion pueda alcanzar la órbita lunar baja, la NASA desarrollará con United Launch Alliance una versión alargada de la etapa superior Centaur V. «Llevar Orion a la órbita lunar baja significa resolver problemas de propulsión e integración que se dejaron sin abordar durante demasiado tiempo», afirmó Isaacman. No hará falta en Artemis III, que no sale de la órbita terrestre, pero sí en las misiones de alunizaje posteriores.
Calendario ambicioso
«Tenemos el mandato, tenemos los recursos y el apoyo de nuestras partes interesadas», aseguró el administrador. Aun así, el plan depende de hitos que todavía no se han demostrado, como el repostaje de Starship en órbita o los primeros vuelos de Blue Moon. Con dos proveedores en paralelo, la agencia se garantiza una alternativa si uno de ellos se retrasa. Ambas compañías deberán completar antes demostraciones sin tripulación, y la NASA elegirá el módulo del primer alunizaje en función de cuál esté listo.