WindBorne firma un contrato millonario con la Fuerza Aérea estadounidense para datos de globos meteorológicos
La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha firmado un contrato con WindBorne Systems por un valor que podría alcanzar los 49 millones de dólares, destinado a adquirir datos recolectados por una flota de globos meteorológicos autónomos. Esta iniciativa representa uno de los mayores acuerdos en la historia de la empresa, que desde su fundación en 2015 ha estado trabajando en el desarrollo de tecnologías innovadoras para el monitoreo atmosférico.
WindBorne opera aproximadamente 700 globos meteorológicos en todo el mundo, los cuales recopilan información detallada sobre condiciones atmosféricas y la envían a clientes interesados, además de integrarla en su propio modelo de predicción climática basado en inteligencia artificial. La compañía, con sede en Redwood City, California, se destaca como una de las primeras organizaciones en alimentar directamente datos empíricos a modelos de aprendizaje profundo para pronósticos del tiempo.
El contrato otorgado por la Fuerza Aérea permite al gobierno adquirir datos específicos según necesidades, sin comprometer un monto fijo. Hasta ahora, se han realizado órdenes por un valor de 1,7 millones de dólares, y los ejecutivos de WindBorne anticipan que seguirán llegando nuevos pedidos. Este acuerdo no solo respalda el crecimiento de la red de globos, sino también la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar su rendimiento.
Andrey Sushko, cofundador y CTO de WindBorne, explicó a TechCrunch que este contrato fue otorgado sin concurso competitivo, lo cual indica que el gobierno consideró a WindBorne como la única empresa capaz de proporcionar la capacidad requerida para operaciones específicas. «Es una determinación por parte del gobierno de que, para esta capacidad de recolección de datos globales, nosotros éramos la única empresa capaz de ofrecerlo de manera que cumpliera con sus necesidades», afirmó Sushko.
La empresa ha mantenido una estrecha colaboración con instituciones gubernamentales clave, entre ellas el Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. y las fuerzas navales y aéreas. Sin embargo, este contrato representa un hito importante en su trayectoria. En agosto pasado, WindBorne anunció haber recaudado 37 millones de dólares en una ronda Serie B, con el objetivo de escalar su negocio y fortalecer su infraestructura tecnológica.
En verano, WindBorne lanzó la versión más reciente de su modelo de pronóstico, WeatherMesh 6, el cual afirma ofrecer mayor precisión que el modelo tradicional del Centro Europeo de Predicciones de Medio Plazo (ECMWF). Este modelo utiliza simulaciones físicas del clima, pero la incorporación de técnicas de aprendizaje automático ha revolucionado la forma en que se procesa y analiza la información meteorológica.
Desde la aparición de arquitecturas de modelos tipo transformer y el lanzamiento de grandes conjuntos de datos climáticos por parte del ECMWF, el uso de inteligencia artificial en la predicción del tiempo ha cobrado gran relevancia. Los meteorólogos tradicionales dependían de supercomputadoras costosas que resolvían ecuaciones complejas para simular el comportamiento de la atmósfera. Ahora, los sistemas de aprendizaje profundo pueden procesar décadas de datos históricos y generar predicciones mucho más rápidas y eficientes.
A pesar de los avances significativos, aún se requieren ambos tipos de modelos para obtener una comprensión completa del clima. Las predicciones basadas en IA están demostrando ser cada vez más precisas, aunque siguen presentando desafíos en ciertos aspectos. Por ejemplo, los modelos desarrollados por laboratorios fronterizos como Google DeepMind han introducido nuevas capacidades, especialmente en la predicción de ciclones tropicales, siendo fundamentales durante la temporada de huracanes en EE.UU.
En agosto, WindBorne logró un hito histórico al enviar un sistema de vuelo no propulsado dentro del ojo de un tifón, lo cual demuestra su capacidad para operar en ambientes extremos y recopilar datos críticos en condiciones peligrosas. Esta innovación refuerza su posición como líder en tecnología meteorológica autónoma y sostenible.
Con este contrato, WindBorne no solo asegura un fuerte respaldo financiero, sino que también posiciona a la empresa como una clave en el futuro de la observación climática global, combinando tecnología avanzada con aplicaciones prácticas para el gobierno y el sector privado.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: TechCrunch