AstroForge lanza su primer satélite autónomo impulsado por inteligencia artificial

AstroForge lanza su primer satélite autónomo impulsado por inteligencia artificial

La empresa espacial AstroForge está llevando la inteligencia artificial al corazón de su próxima misión espacial, con el objetivo de lograr una autonomía total en sus naves. Este avance marca un hito en la industria aeroespacial, donde la automatización tradicional ha sido la norma, pero que ahora se enfrenta a nuevas posibilidades gracias a los avances en modelos de aprendizaje profundo.

El proyecto, denominado «Solo», es un sistema de control autónomo desarrollado internamente por la compañía, basado en modelos transformer. Esta tecnología, que ha revolucionado campos como el procesamiento del lenguaje natural, se adapta ahora para gestionar las complejas operaciones de un satélite en el espacio. El lanzamiento del primer satélite autónomo de AstroForge está previsto para 2027, a bordo del primer cohete fabricado por Stoke Space.

La misión, respaldada por la NASA, tiene como objetivo recolectar datos científicos sobre el Sol, lo cual representaría un logro significativo en el ámbito de la autonomía espacial. Hasta ahora, la mayoría de los sistemas de control en naves espaciales han dependido de algoritmos clásicos debido a las preocupaciones sobre la fiabilidad de las redes neuronales. Sin embargo, el uso de redes neuronales para controlar la posición orbital de un satélite solo se ha dado por primera vez el año pasado, lo que demuestra la reciente evolución en esta área.

AstroForge, fundada en 2022 y con un capital semillero de 56 millones de dólares, ya ha lanzado dos prototipos que, aunque exitosos en ciertos aspectos, no lograron cumplir con sus objetivos principales. El satélite Odin, lanzado en 2025 hacia el espacio profundo, sufrió dificultades de comunicación, lo que puso en evidencia las limitaciones actuales de la infraestructura terrestre para mantener contacto con vehículos espaciales a grandes distancias.

Las antenas en la Tierra capaces de comunicarse con satélites a cientos de miles de millas son escasas, y los momentos de ventana de comunicación son breves. Esta situación fue clave para que AstroForge reconsiderara su enfoque: ¿sería posible equipar a sus naves con suficiente inteligencia para resolver problemas sin intervención humana?

Matthew Gialich, cofundador y director ejecutivo de AstroForge, reflexionó sobre la experiencia: «¿Habría sido recuperable con todos los datos del satélite? No lo sé, pero puedo decirte que nada a bordo lo intentó. Me encantaría tener algo a bordo que lo hiciera si el satélite no puede ser recuperado al lanzar».

Para abordar este desafío, la empresa decidió aprovechar los avances en modelos transformer impulsados por laboratorios como OpenAI y Anthropic. El sistema «Solo» combina algoritmos de control tradicionales, modelos entrenados específicamente para subsistemas como generación de energía o navegación, y una capa de inteligencia general entrenada con aproximadamente 2.500 sensores en la nave.

Según Gialich, el objetivo no es crear una autonomía general para cualquier nave espacial, sino un sistema de control restringido y eficiente que funcione con una entrada mínima de datos sensoriales. «No estoy diciendo que voy a hacer autonomía general para el mundo entero», señaló, «Estoy creando una autonomía condicionada con muy poca entrada de sensores, siguiendo una trayectoria precisa».

Esta estrategia podría revolucionar la forma en que se diseñan y operan las naves espaciales en el futuro. La capacidad de autogestión en el espacio reduce la dependencia de redes de comunicación terrestres costosas y complejas, lo que abre nuevas oportunidades para misiones más largas y lejanas. Además, el enfoque de AstroForge representa una alternativa viable para startups que no pueden permitirse la inversión en infraestructura terrestre extensa.

Con su enfoque innovador, AstroForge no solo busca explorar el espacio, sino también redefinir cómo se maneja la automatización en el entorno espacial. Su visión de un futuro donde las naves espaciales puedan tomar decisiones autónomas representa un paso importante hacia una nueva era de exploración espacial más autónoma e independiente.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch