Spotify ha empezado a comprobar de forma mucho más estricta que los miembros de su plan Premium Familiar viven de verdad bajo el mismo techo. La herramienta elegida es un código QR que hay que escanear en persona desde el móvil del administrador del plan. Quien no lo haga a tiempo vuelve a la versión gratuita.
La compañía lo ha confirmado esta semana durante la presentación de sus resultados del tercer trimestre, aunque evita hablar de «ofensiva». Si compartís una cuenta familiar con alguien que no vive en casa, os interesa saber cómo funciona.
Cómo funciona la verificación con código QR
Según la documentación de ayuda de Spotify, disponible también en español, el proceso es sencillo sobre el papel. El administrador del plan abre el código desde su perfil, en el apartado «Tu Premium» y después «Administrar». El miembro lo escanea con la cámara de su propio teléfono. Los dos tienen que estar en el mismo lugar, y la verificación solo se puede hacer desde la aplicación para móvil.
Para impedir que el administrador haga una captura y la envíe por mensajería, el código cambia cada pocos segundos. Spotify insiste en que no rastrea la ubicación de los usuarios y que solo comprueba la dirección para verificar el domicilio.
De momento no se lo pide a todo el mundo. La propia página de ayuda indica que «es posible» que se solicite a «algunos miembros» de Premium Familiar.
Siete días de plazo y un año de castigo
La parte delicada son las consecuencias. Tras recibir el aviso, el miembro tiene siete días para escanear el código. Si no lo consigue, pierde el acceso al plan y pasa a la versión gratuita. Además, durante 12 meses no podrá unirse a ningún otro plan Familiar ni Duo. Le queda la opción de contratar un plan por su cuenta.
Hasta ahora bastaba con indicar en la aplicación que se vivía en el mismo domicilio que el titular. Como recuerda heise online, eso permitía que alguien al otro lado del mundo formara parte de un plan familiar sin mayor problema.
«No es una ofensiva, es una mejora rutinaria»
Durante la conferencia con inversores, el codirector ejecutivo de Spotify, Alex Norström, restó importancia al cambio. Según recoge TechCrunch, explicó que el plan Familiar existe desde hace «unos 12 o 13 años» y que representa «una proporción bastante significativa» de los suscriptores. Por eso, dijo, la empresa tiene que ir mejorando sus métodos de verificación a medida que aparecen formas de saltárselos. También subrayó que no es algo con fecha de fin, sino un proceso continuo.
El sistema no es infalible: heise cita el caso de un usuario de Reddit que superó la comprobación compartiendo la pantalla en Microsoft Teams.
Por qué ahora: la presión de los analistas
Ars Technica vincula la medida a lo que piden los analistas. Un informe de Goldman Sachs del 15 de octubre estima que «una parte significativa» de los usuarios de planes familiares no son miembros reales del hogar, sino amigos que se reparten el coste. También ve margen para ganar más dinero endureciendo esa verificación, porque hasta ahora la norma de vivir en el mismo domicilio apenas se aplicaba.
El patrón ya lo conocemos por Netflix. Según el mismo medio, la plataforma lanzó sus medidas contra las cuentas compartidas en mayo de 2023 y, en abril de 2024, sumó 9,3 millones de suscripciones. Otras plataformas, como Max (hoy de nuevo HBO) y Disney+, siguieron el mismo camino.
Qué significa para los usuarios
El problema no afecta solo a quienes comparten cuenta entre amigos. Ars Technica señala casos de familias reales que pueden quedar fuera: hijos que estudian en otra ciudad o parejas que pasan temporadas fuera por trabajo. Si estáis en esa situación y os llega el aviso, conviene planificar el escaneo dentro de esos siete días para no quedaros un año sin poder volver a un plan compartido.
Si el plan lo comparten personas que no viven juntas, lo más prudente es valorar ya si os compensa pasar a planes individuales u otra modalidad, antes de que llegue la notificación.