Amazon renuncia a los acuerdos de confidencialidad en su lucha por nuevos centros de datos
Amazon Web Services (AWS) ha respondido a la creciente oposición hacia la construcción de nuevos centros de datos al anunciar que ya no utilizará acuerdos de confidencialidad (NDAs) en sus interacciones con agencias gubernamentales. Este cambio de política fue revelado por el director ejecutivo de AWS, Matt Garman, en un post publicado en el blog oficial de la empresa.
El comentario de Garman forma parte de un largo artículo en el que busca desmontar las críticas que han surgido en torno a la instalación de estos centros de datos. Su mensaje principal es que estos proyectos son beneficiosos para las comunidades locales y que la falta de transparencia ha generado una percepción negativa infundada.
Los NDAs han sido uno de los puntos más polémicos en el debate sobre los centros de datos. Activistas ambientales como Erin Brockovich han señalado que la principal queja de los ciudadanos es la falta de transparencia. Según ella, los proyectos suelen anunciarse tras haber obtenido los permisos necesarios, y los desarrolladores evitan comunicarse con los vecinos, mientras que los funcionarios locales firman acuerdos de confidencialidad antes de que la comunidad se entere del proyecto.
Esta controversia ha llevado a que Estados Unidos haya adoptado medidas restrictivas. Por ejemplo, Nueva York impuso una moratoria de un año sobre los permisos para grandes centros de datos. Según Garman, hay más de 100 moratorias similares en diferentes estados del país, lo cual representa una amenaza significativa para la competitividad tecnológica del país.
Garman advirtió que si estas restricciones se implementan a gran escala, Estados Unidos podría quedar rezagado en la carrera global por la infraestructura digital. «No podemos permitirnos quedarnos atrás», declaró, destacando que la decisión podría tener consecuencias duraderas para la economía del país.
Además, el ejecutivo de Amazon desmintió cuatro mitos comunes sobre los centros de datos. Argumentó que estos no consumen demasiada agua, ni elevan los costos eléctricos ni generan una cantidad excesiva de contaminación. Para respaldar su tesis, citó estudios internos de la empresa sobre el uso del agua, donde indicó que el consumo directo de los centros de datos representa solo el 0,5% del total de agua industrial utilizada en EE.UU., un porcentaje mucho menor que el usado en campos de golf o en la producción de almendras.
Aunque empresas como Nvidia han afirmado que están eliminando casi todo el uso de agua en sus instalaciones, Garman señaló que estas afirmaciones ignoran el impacto indirecto en el consumo de recursos asociado a la generación de electricidad y la fabricación de chips. Expertos también han advertido que no existen estándares federales ni estatales que obliguen a las compañías tecnológicas a reportar información sobre su uso de energía y agua.
En cuanto a los precios de la electricidad, Garman sostuvo que en algunos estados con muchos centros de datos, los costos han subido, pero en otros han bajado o crecido lentamente. Explicó que cuando hay aumentos, se debe principalmente a la falta de inversión en la red eléctrica, que no ha sido actualizada para hacer frente al incremento de la demanda.
No obstante, una organización independiente ha atribuido el aumento del 76% en los precios de la electricidad en la mayor red eléctrica de Estados Unidos a la expansión de los centros de datos. Esta contradicción refleja la complejidad del debate y la necesidad de un análisis más profundo de los efectos económicos y ambientales de estas instalaciones.
Por otro lado, Garman también abordó la preocupación ambiental relacionada con la contaminación, tema que incluso ha llegado a los tribunales, como en el caso del proceso judicial contra SpaceX y xAI por parte de la Asociación Nacional para la Igualdad Racial (NAACP). Él criticó a los críticos por enfocarse en los límites máximos de emisión permitidos en los permisos, en lugar de analizar el impacto real de los centros de datos en el entorno.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: TechCrunch