NASA lanza convocatoria histórica para estaciones espaciales privadas en órbita terrestre baja

NASA lanza convocatoria histórica para estaciones espaciales privadas en órbita terrestre baja

La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha emitido una llamada histórica a la industria espacial estadounidense para desarrollar estaciones espaciales privadas que reemplacen a la Estación Espacial Internacional (ISS) en órbita terrestre baja. Esta solicitud, conocida como «request for proposals» (RFP), es el primer paso significativo hacia un futuro donde la presencia humana en el espacio se mantenga independientemente del gobierno federal.

El documento, de más de 360 páginas, fue publicado el viernes por la agencia espacial y contiene detalles sobre las capacidades requeridas para las nuevas estaciones. Según el comunicado oficial, esta iniciativa garantizará que la NASA mantenga una presencia sostenible en órbita baja para llevar a cabo investigación científica y preparar futuras misiones a la Luna y Marte.

El lanzamiento de este RFP ha sido muy esperado por empresas como Axiom Space, Voyager Space y Vast Space, que han estado trabajando durante años en el diseño y desarrollo de infraestructuras espaciales comerciales. La NASA ha dejado claro que no abandonará su rol en órbita terrestre baja, y que busca crear un ecosistema de estaciones espaciales privadas que permitan a la agencia centrarse en misiones más ambiciosas como la exploración interestelar o la colonización de otros planetas.

Según los documentos, los interesados tendrán hasta el 8 de diciembre para presentar sus propuestas. La NASA planea seleccionar entre dos y cuatro contratistas en esta primera fase, con una decisión final prevista para abril del próximo año. Cada ganador recibirá al menos 100 millones de dólares en fondos iniciales, mientras que fases posteriores podrían alcanzar valores en miles de millones de dólares.

La NASA también anunció que el programa, denominado «Commercial LEO Destinations», se dividirá en tres etapas. En la fase dos, que comenzará el próximo año, se financiará el desarrollo y certificación de las estaciones. La fase tres incluirá la compra de al menos cuatro misiones para enviar astronautas a estas instalaciones privadas.

Uno de los aspectos más críticos del documento fue la provisión de transporte tripulado hacia las nuevas estaciones. Hasta ahora, la NASA había dejado abierta la posibilidad de que los proveedores de estaciones se encargaran de ofrecer un servicio completo, incluyendo el transporte. Sin embargo, esto plantea un problema importante, ya que SpaceX ha declarado su intención de retirar el vehículo Crew Dragon tan pronto como sea posible, probablemente cuando la ISS sea desorbitada en 2030 o 2032.

Aunque SpaceX tiene actualmente el único vehículo operativo de Estados Unidos para transporte tripulado al espacio, no ha mostrado interés en vender asientos a operadores de estaciones privadas. Esto ha generado preocupación dentro de la comunidad espacial, ya que podría dejar sin solución el problema del acceso a las nuevas estaciones comerciales.

En respuesta a esta situación, la NASA ha indicado que está considerando opciones alternativas para asegurar el transporte de tripulantes. Entre ellas, se menciona la posibilidad de colaborar con otras compañías o incluso desarrollar soluciones internas si fuera necesario. El objetivo es mantener la continuidad del programa de humanos en órbita sin depender exclusivamente de un solo proveedor.

El anuncio de la NASA representa un cambio significativo en la estrategia espacial del país, marcando el inicio de una nueva era donde el sector privado jugará un papel central en la expansión de la presencia humana en el espacio. Los expertos señalan que este movimiento podría acelerar la innovación tecnológica y abrir nuevas oportunidades económicas en el ámbito espacial.

La industria espacial internacional está observando con atención cómo evoluciona este proceso, ya que podría sentar las bases para una nueva generación de estaciones orbitales, tanto gubernamentales como privadas, que permitan una mayor diversidad de actividades científicas y comerciales en el espacio.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: Ars Technica