Meta ha aplazado de forma indefinida la actualización de sus términos comerciales para empresas. Los cambios, previstos para el 20 de noviembre de 2026, habrían obligado a quien tenga una página de negocio en Facebook a permitir un rastreo amplio de los sitios web enlazados desde esa página. La compañía confirma que, de momento, siguen vigentes las condiciones actuales.
La decisión llega tras semanas de protestas de editores, cartas bipartidistas en el Senado de Estados Unidos, una investigación de la autoridad de competencia británica e interdictos preliminares en Brasil y Noruega. En el centro del debate está el uso de contenidos ajenos para alimentar productos de inteligencia artificial y publicidad, sin un consentimiento claro ni una licencia de pago.
Qué se iba a cambiar
La actualización afectaba a cuatro documentos: los Meta Commercial Terms, los Product Catalog Terms, los Self-Serve Ad Terms y los Ad Creative Generative AI Terms. Según Nieman Lab y Ars Technica, el lenguaje propuesto autorizaba a Meta a indexar, almacenar en caché, analizar, recolectar o rastrear dominios, páginas y URL asociados a una cuenta de negocio.
En la práctica, mantener una página de Facebook para un medio o una empresa implicaba aceptar ese rastreo. Los términos incluso pedían credenciales de prueba para que los bots pudieran sortear muros de pago. Expertos legales citados por Nieman Lab advirtieron de que la redacción podía servir para eludir preferencias de robots.txt y, de paso, ahorrar millones en acuerdos de licencia con la prensa.
Una marcha atrás a varias velocidades
La fecha inicial era el 30 de octubre. Tras la primera oleada de críticas, Meta retiró la palabra «train» (entrenar) y limitó el uso del material a «productos publicitarios y de negocio», pero los editores consideraron el cambio cosmético: seguir hablando de «desarrollar» cualquier producto dejaba abierta la puerta a modelos de IA. El 23 de octubre la compañía movió la entrada en vigor al 20 de noviembre.
El 28 de octubre, Andy Stone, vicepresidente de comunicaciones de Meta, escribió en X que no harían cambios de política sin una consulta completa con grupos del sector. Ahora Meta ha retirado el enlace de vista previa de los nuevos términos y ha publicado en su Business Help Center que la actualización «está en pausa y no entrará en vigor el 20 de noviembre de 2026».
Presión judicial y regulatoria
Tribunales de Brasil y Noruega dictaron interdictos preliminares tras demandas de organizaciones de medios. En el Reino Unido, la Competition and Markets Authority abrió una investigación formal sobre si Meta abusaba de una posición dominante al imponer condiciones «explotadoras» a editores y anunciantes. La Comisión Europea, según medios especializados, también estaba valorando una queja del sector.
En Estados Unidos, los senadores Adam Schiff (demócrata por California) y Marsha Blackburn (republicana por Tennessee) enviaron cartas a Mark Zuckerberg pidiendo retirar los términos. Theo Bamber, director ejecutivo de la News Media Association británica, resumió el malestar en LinkedIn con una frase que Ars Technica ha convertido en titular: «¿Cree Meta que no sabemos leer?».
Qué dice Meta y qué queda pendiente
Un portavoz de Meta ha declarado a Reuters y a Nieman Lab: «Estamos pausando los cambios mientras seguimos dialogando con las partes interesadas y nos tomamos el tiempo necesario para hacerlo bien. Mientras tanto, nuestros términos actuales siguen en vigor». La compañía insiste en que sus prácticas de rastreo no cambian y que los titulares de sitios pueden seguir señalando preferencias con robots.txt.
Nieman Lab señala, sin embargo, que las versiones revisadas no incluían un lenguaje específico que obligara a respetar esas preferencias. Meta no ha fijado una nueva fecha ni ha aclarado si el apartado de rastreo se reescribirá por completo. Para los editores, la pausa es un alivio temporal; el fondo del conflicto —quién controla y quién cobra por el uso de contenidos en la era de la IA— sigue sin resolverse.






