Los vehículos conectados y sus aplicaciones móviles están compartiendo datos sensibles con empresas tecnológicas
Una nueva investigación realizada por investigadores de la Universidad Nordeste ha revelado que los vehículos modernos equipados con tecnología conectada están recopilando grandes cantidades de información personal de sus propietarios, sin que estos sean plenamente conscientes de ello. Estos datos, que incluyen información de ubicación, hábitos de conducción y preferencias personales, se comparten frecuentemente con terceros, entre ellos compañías de seguros y proveedores de servicios financieros.
El estudio, que será publicado esta semana en una revista científica revisada por pares, examinó 21 vehículos de última generación de 17 fabricantes diferentes, incluyendo marcas como General Motors (Cadillac y Chevrolet), Ford, Lucid, Rivian, Tesla y Toyota. Además, se analizaron 30 aplicaciones móviles asociadas a estos vehículos para evaluar las implicaciones de privacidad dentro del ecosistema de vehículos conectados.
Los resultados mostraron que, en muchos casos, los datos recopilados no solo se envían a una sola empresa, sino que son transmitidos a múltiples terceros simultáneamente. Esta práctica permite a los anunciantes y brokers de datos crear perfiles detallados de los conductores, lo cual representa un riesgo significativo para la privacidad individual.
La investigación demostró que al vincular la aplicación móvil con el vehículo, la exposición a empresas de seguimiento y publicidad se duplicaba aproximadamente. Esto ocurre porque muchas aplicaciones contienen enlaces que redirigen a sitios web externos, donde pueden instalarse cookies que rastrean el comportamiento del usuario.
Los investigadores encontraron que los fabricantes automotrices, en su mayoría, evadieron la responsabilidad al señalar a los consumidores como los principales culpables de la recopilación de datos. Solo Honda respondió de manera constructiva, mejorando sus prácticas de recolección de información y ordenando a su proveedor Amplitude eliminar todos los datos de geolocalización que había recibido.
La falta de transparencia fue uno de los aspectos más preocupantes del estudio. Los conductores no eran informados sobre qué tipo de datos se estaban recolectando ni cómo se utilizaban. Esto contradice las expectativas de privacidad que los usuarios tienen respecto a sus dispositivos tecnológicos.
Además, la investigación reveló que muchas aplicaciones móviles de vehículos conectados incluyen funcionalidades que facilitan el acceso remoto al vehículo, como el arranque o el desbloqueo, pero estas características también aumentan la cantidad de datos que se comparten con terceros. La conveniencia parece tener un costo en términos de privacidad personal.
Las implicaciones de este hallazgo son profundas, ya que los perfiles de consumo construidos a partir de estos datos pueden influir en decisiones importantes como primas de seguros, tasas de interés o incluso en procesos de contratación laboral. La capacidad de los usuarios para controlar sus datos es limitada, especialmente cuando no tienen acceso directo a la configuración de privacidad de sus vehículos.
Esta investigación resalta la necesidad de regulaciones más estrictas en cuanto a la protección de datos en el sector automotriz. A medida que los vehículos se vuelven cada vez más inteligentes y conectados, es fundamental que los consumidores comprendan los riesgos asociados a la recopilación de información y tengan el derecho a elegir cómo se manejan sus datos personales.
La comunidad de consumidores y expertos en privacidad han llamado a la atención sobre la urgente necesidad de mayor transparencia y responsabilidad por parte de los fabricantes de vehículos conectados, para garantizar que la innovación tecnológica no venga a costa de la privacidad individual.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: TechCrunch