El próximo desafío para los agentes de IA: hacer que los sitios web los dejen entrar
Los agentes de inteligencia artificial personalizados, como Muse de Meta, Instinct, o Dots de ChatGPT, están dando inicio a una nueva era de la inteligencia artificial consumidora que va más allá de simplemente responder preguntas. Estos sistemas pueden realizar tareas en nombre del usuario, como reservar vuelos, hacer reservas para restaurantes o pedir productos de supermercado, sin necesidad de que el usuario tenga conocimientos técnicos sobre cómo configurar herramientas como OpenClaw.
Esta evolución representa un avance significativo en la accesibilidad de la IA, pero también plantea nuevos retos. Muchos usuarios han comenzado a experimentar problemas al intentar usar estos agentes en sitios web, ya que estas plataformas bloquean el acceso automático de las inteligencias artificiales para completar ciertas acciones. Un caso reciente es el de Amazon, que ha implementado restricciones que impiden que el agente Muse de Meta navegue por su catálogo o realice compras.
Este problema no es exclusivo de Amazon ni de Muse. Las quejas en redes sociales indican que otros agentes también enfrentan este tipo de bloqueos. Algunos son intencionales, como en el caso de Amazon, mientras que otros ocurren debido a medidas tradicionales de protección contra bots diseñadas para prevenir spam y actividades maliciosas. Lo que resulta confuso para el usuario final es que no siempre se puede determinar si el bloqueo es accidental o deliberado por parte del propietario del sitio web.
Por ejemplo, TechCrunch ha recopilado numerosas quejas en redes sociales donde se afirma que Muse no logra completar compras en el sitio web de Walmart. NBC también reportó que Walmart había detectado este problema durante sus pruebas con agentes de IA. Sin embargo, una portavoz de Walmart aseguró que estos bloqueos no eran intencionales. De hecho, la empresa está en contacto con Muse, tal como se anunció en la conferencia de desarrolladores Connect de Meta en septiembre.
Walmart afirma que desea estar presente donde están sus clientes, incluyendo a través de experiencias impulsadas por agentes de IA. Sin embargo, muchos usuarios reportan dificultades al intentar realizar transacciones. Esto se debe a que el sitio web presenta un botón de verificación de humanidad que debe ser presionado manualmente. Si esta interacción es interrumpida por un agente, la validación falla y el sistema lo expulsa del proceso.
Este escenario revela una falla en la infraestructura actual de verificación de identidad en línea, que fue diseñada para proteger sitios web de actividad automatizada, pero que ahora se muestra insuficiente frente a la nueva era de navegación basada en agentes. La situación genera frustración entre los usuarios, quienes sienten que están siendo excluidos tanto del servicio como del proveedor de tecnología.
Un usuario expresó en Twitter: «@Walmart intenta evitar que los agentes hagan compras, pero lo hace tan extremo que incluso está bloqueando a humanos reales que quieren comprar en su sitio». Esta crítica refleja la creciente preocupación por cómo se integran las tecnologías de IA en entornos digitales tradicionales.
La falta de integración completa no solo afecta a Walmart, sino que también impacta en otros sectores clave. Por ejemplo, en el ámbito de la reserva de vuelos, uno de los principales casos de uso para los agentes de IA, muchas aerolíneas han mostrado resistencia a permitir que estos sistemas realicen solicitudes automatizadas. Delta, entre otras, ha señalado que está trabajando para proteger a los clientes de solicitudes no autorizadas.
Estos desafíos ponen en evidencia la necesidad de una reformulación de las políticas de seguridad digital y la creación de estándares que permitan la colaboración entre agentes de IA y plataformas web. Mientras tanto, los usuarios continúan buscando soluciones que les permitan aprovechar al máximo las capacidades de automatización de sus asistentes virtuales.
El futuro de los agentes de IA dependerá en gran medida de cómo las empresas digitales adapten sus sistemas para aceptar y facilitar estas nuevas formas de interacción, sin sacrificar la seguridad ni la experiencia del usuario.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: TechCrunch