La primera webcam vigilaba una cafetera: la historia de la Trojan Room de Cambridge

Cafetera antigua vigilada por una cámara de vídeo en un pasillo universitario

Muchos grandes inventos nacen de una necesidad urgente. En el caso de la webcam, la necesidad era muy terrenal: saber si quedaba café antes de subir las escaleras. Así surgió, en el laboratorio de informática de la Universidad de Cambridge, la cámara que muchos consideran la primera webcam de la historia.

Durante una década, miles de personas de todo el mundo se conectaron para ver, en directo, una cafetera llenándose y vaciándose.

Quince investigadores y una sola cafetera

Corría 1991 y la World Wide Web, como recuerda su protagonista, Quentin Stafford-Fraser, era poco más que «un destello en los ojos del CERN». Él trabajaba en redes ATM en una zona del Computer Lab conocida como la Trojan Room. Eran unos quince investigadores y compartían una única cafetera de filtro, situada en el pasillo.

El problema: algunos miembros del «club del café» trabajaban en otras partes del edificio y tenían que subir varios tramos de escaleras, a menudo para encontrarse la jarra vacía porque los que trasnochaban en la Trojan Room habían llegado antes.

Un día de trabajo y una imagen en escala de grises

La solución se llamó XCoffee. Uno de los ordenadores del laboratorio tenía una capturadora de vídeo que no se usaba. Fijaron una cámara a un soporte de laboratorio, la apuntaron a la cafetera y pasaron los cables bajo el suelo. Paul Jardetzky escribió el programa servidor, que capturaba imágenes, y Stafford-Fraser el cliente, que mostraba una imagen del tamaño de un icono en una esquina de la pantalla.

La imagen solo se actualizaba unas tres veces por minuto y era en escala de grises. Ninguna de las dos cosas importaba, bromeaba Stafford-Fraser: la jarra se llenaba despacio, y el café también era gris. Montarlo les llevó «un día o así». El primer registro publicado llegó el 27 de enero de 1992, cuando Bob Metcalfe, coinventor de Ethernet, escribió sobre él tras visitar el laboratorio.

El salto a la web en 1993

Al principio solo se veía dentro de la red interna del laboratorio. Pero el 22 de noviembre de 1993, según la BBC, la cámara de la cafetera llegó a la World Wide Web. El responsable fue Martyn Johnson, que no tenía acceso a aquella red interna y vio que era fácil adaptar el código: «La primera versión tenía probablemente solo 12 líneas de código, quizá menos», explicó. Con Daniel Gordon, también le dio al sistema una capturadora nueva.

La noticia corrió y llegaron visitas de todo el mundo. Stafford-Fraser recuerda correos desde Japón pidiendo que dejaran una luz encendida por la noche para ver la cafetera en otros husos horarios, y la oficina de turismo de Cambridge tuvo que indicar a visitantes estadounidenses cómo llegar al laboratorio para verla en persona.

Apagada con tres dedos

Diez años después, el software se había vuelto imposible de mantener. Tras el traslado del laboratorio al William Gates Building, la cámara se apagó a las 09:54 UTC del 22 de agosto de 2001. La última imagen muestra los dedos de los investigadores pulsando el botón de apagado. La noticia llegó a la portada de diarios como The Times o The Washington Post.

La última cafetera, una Krups, se subastó en eBay: recibió 71 pujas y se vendió por 3.350 libras a la revista alemana Der Spiegel, que la volvió a poner en servicio en su redacción. Desde 2016 está cedida al museo Heinz Nixdorf MuseumsForum de Paderborn.

De la cafetera a las videollamadas

«En diez años pasó de ser una idea loca a una novedad, a un icono de la web temprana, a un objeto histórico y luego a algo que la gente echaba de menos», resumió Stafford-Fraser a la BBC. Hoy llevamos cámaras en el móvil, el portátil e incluso en gafas como las que analizamos en nuestro artículo sobre Android XR. Todo empezó con una jarra de café en un pasillo.

Fuentes

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