Los family offices buscan inversiones en inteligencia artificial

Los family offices buscan inversiones en inteligencia artificial

Las oficinas familiares están mostrando un creciente interés por invertir en tecnologías de inteligencia artificial, impulsadas por la promesa de altos rendimientos en corto plazo. Según Djoann Fal, asesor y inversor en Atlas Capital, una plataforma de riqueza privada en San Francisco, la lógica económica actual es clara para estos gestores de activos: si una inversión puede triplicar el capital en tres meses, es más atractiva que una que lo haga en tres años.

Fal destaca que las oficinas familiares están cambiando su enfoque tradicional hacia el capital riesgo. En lugar de depender de fondos de inversión gestionados por terceros, estas instituciones prefieren adquirir acciones existentes o realizar acuerdos directos con empresas emergentes. Esta estrategia les permite acceder a compañías líderes en IA sin ceder el control de sus recursos durante décadas.

La tendencia refleja una evolución en la filosofía de inversión de los family offices, que ahora buscan mayor liquidez y flexibilidad. Fal menciona que estos fondos tienen mayor capacidad de inversión, lo que les permite participar en oportunidades individuales sin comprometer su capital en fondos ciegos, donde los inversores no conocen previamente las empresas objetivo.

El entorno actual de la IA ha exacerbado esta búsqueda de rentabilidad rápida. Empresas como OpenAI, Anthropic y Replit han capturado la atención de los inversores, quienes ven en ellas oportunidades de alto retorno. La demanda por inversiones en tecnologías avanzadas se ha intensificado, especialmente entre los nuevos generaciones de family offices que muestran una mayor tolerancia al riesgo.

Según un informe de Deloitte publicado en 2024, los family offices gestionaban $5.5 billones en activos, cifra que se proyecta alcanzar los $9.5 billones para 2030. Esta expansión del capital disponible se traduce en una mayor disposición a invertir en activos alternativos, incluyendo capital riesgo, inversión privada y créditos privados, que representan el 42% del portafolio promedio según el informe de UBS.

El comportamiento de los family offices no es nuevo, pero su intensidad actual es notable. En 2021, el porcentaje de inversiones directas en estos fondos alcanzó el 13%, frente al 9% en 2019, según datos de UBS. Ese año también fue el pico de actividad general de los family offices, con un total de 17,460 transacciones según el estudio de PwC.

A pesar de la volatilidad del mercado, los family offices continúan viendo en la IA una oportunidad de largo alcance. Las grandes corporaciones como Apple, Google y Microsoft han demostrado su compromiso con la innovación tecnológica, lo que refuerza la confianza de los inversores en el sector.

Esta nueva dinámica también implica una redefinición del rol de los gestores de fondos tradicionales. Los family offices buscan autonomía y transparencia, lo que obliga a los intermediarios a adaptarse a nuevas formas de trabajo. La competencia entre plataformas digitales y estructuras de inversión alternativas se intensifica.

La combinación de capital disponible, tecnología disruptiva y una mentalidad más agresiva en la inversión está creando un nuevo paradigma para los family offices. Este cambio no solo afecta la distribución de activos, sino que también redefine cómo se construyen las estrategias de inversión en el siglo XXI.

La tendencia actual sugiere que, aunque pueden haber ciclos de inversión en el pasado, el impacto de la IA en los family offices es una transformación estructural. La clave para los inversores será identificar oportunidades reales dentro de la fiebre del mercado y mantener un enfoque equilibrado entre riesgo y retorno.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch