La privacidad de los datos en los autos es mucho más problemática de lo que crees

La privacidad de los datos en los autos es mucho más problemática de lo que crees

Una investigación realizada por un equipo de expertos ha revelado que todos los vehículos analizados transmiten información a terceros, lo cual plantea serias preocupaciones sobre la privacidad del usuario. El estudio, publicado por The Verge, examinó 21 modelos de automóviles nuevos provenientes de 19 marcas diferentes disponibles en Estados Unidos, y descubrió que cada uno de ellos envía datos a al menos un dominio externo.

Los investigadores utilizaron una combinación de vehículos y aplicaciones móviles asociadas para evaluar cómo se comportan los sistemas conectados en términos de recolección y transmisión de información. La metodología incluyó el uso de dispositivos como Raspberry Pi para interceptar tráfico Wi-Fi mientras los vehículos estaban en movimiento, permitiendo así observar qué datos salían de forma automática.

El análisis mostró que más de la mitad de los vehículos estudiados se comunicaban con empresas especializadas en publicidad, análisis o seguimiento (ATA, por sus siglas en inglés). Estas compañías, como Adobe, LexisNexis y Amplitude, recopilan información detallada sobre el comportamiento del conductor y el vehículo para venderla a aseguradoras o para fines publicitarios.

David Choffnes, líder del proyecto y exdirector del Instituto de Ciberseguridad y Privacidad de la Universidad de Northeastern, señaló que el objetivo principal era mostrar el alcance real del monitoreo de datos en los vehículos modernos. «Creo que la conclusión es que hay muchas razones para preocuparse», dijo durante una entrevista.

Esta investigación fue una de las primeras en abordar sistemáticamente la cuestión de la privacidad en los autos conectados. Anteriormente, se sospechaba que muchas marcas automotrices realizaban prácticas similares, pero no existía un estudio exhaustivo que pudiera demostrarlo de manera concluyente. Ahora, con esta prueba, queda claro que la vigilancia digital en los vehículos no es un fenómeno aislado, sino una práctica generalizada.

Además de los datos personales, los investigadores también detectaron información sensible relacionada con el uso del vehículo, como patrones de conducción, ubicaciones precisas y hábitos de desplazamiento. Esto plantea preguntas importantes sobre quién tiene acceso a esa información, cómo se utiliza y si se cuenta con el consentimiento adecuado del propietario.

En el contexto de la legislación actual, este tipo de prácticas ya han sido cuestionadas por autoridades como la Comisión Federal de Comercio (FTC) en Estados Unidos. En 2023, General Motors fue multada por recopilar y vender datos de ubicación y comportamiento sin el consentimiento informado de los usuarios. Otros fabricantes como Ford y Honda también han enfrentado sanciones menores por dificultar la opción de retirar el consentimiento.

La tecnología detrás de estos sistemas está basada en APIs y servicios en la nube, lo que permite que los vehículos se conecten a múltiples plataformas en tiempo real. Sin embargo, la falta de transparencia en cómo se manejan esos datos hace que los consumidores tengan muy poco control sobre su propia información personal.

Este hallazgo resalta la necesidad de regulaciones más estrictas y una mayor responsabilidad por parte de los fabricantes. Mientras los autos se convierten en plataformas digitales cada vez más complejas, es fundamental que los usuarios comprendan los riesgos asociados y tengan acceso a herramientas claras para proteger su privacidad.

La investigación también sugiere que los propietarios deberían revisar cuidadosamente los términos de servicio de sus vehículos y aplicaciones móviles, ya que muchas veces no se les informa claramente sobre qué datos se están compartiendo y con quién.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: The Verge