Centros de datos en EE.UU. podrían consumir más gas natural que Alemania y Japón juntos para 2035

Centros de datos en EE.UU. podrían consumir más gas natural que Alemania y Japón juntos para 2035

Los centros de datos en Estados Unidos podrían consumir una cantidad de gas natural equivalente a la de Alemania y Japón combinados para el año 2035, según un informe de BloombergNEF. Esta proyección refleja el crecimiento acelerado del sector tecnológico y su dependencia creciente de fuentes de energía, especialmente el gas natural. La demanda de gas natural asociada a los centros de datos se espera que alcance los 18 mil millones de pies cúbicos por día, casi el doble de lo estimado hace nueve meses.

Este aumento significativo en el consumo de gas natural se debe en parte a la expansión de instalaciones de data centers que generan su propia electricidad mediante plantas de energía propias. Empresas como Meta, Microsoft, Google y Amazon han anunciado planes para construir nuevas plantas de gas natural que eviten depender de la red eléctrica tradicional. Estos proyectos, según el informe, consumirán entre 2.9 y 3.4 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural para 2035.

La producción local de energía por parte de estos centros de datos representa solo una fracción del crecimiento total en demanda de gas natural, pero su impacto es considerable. Los centros de datos conectados a la red eléctrica, por otro lado, se proyectan como el principal motor del crecimiento en demanda de gas hasta el 2035, con un incremento adicional de 15 mil millones de pies cúbicos por día. Este número equivale a cinco veces más demanda que la generada por todos los demás sectores conectados a la red combinados.

El impacto económico de este crecimiento puede ser profundo. Un aumento sostenido en el consumo de gas natural podría elevar los precios del combustible, afectando tanto a empresas tecnológicas como a los consumidores finales. Aunque muchas compañías tecnológicas tienen los recursos financieros para hacer frente a tales aumentos, los usuarios de servicios públicos podrían verse afectados negativamente por el incremento de tarifas.

Además del impacto económico, el aumento en el consumo de gas natural también tiene implicaciones ambientales significativas. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), quemar un pie cúbico de gas natural libera aproximadamente 60 gramos de dióxido de carbono, incluyendo todas las etapas desde la extracción hasta la distribución. El crecimiento en demanda de gas para alimentar los centros de datos podría generar una emisión adicional de 1 millón de toneladas métricas de gases de efecto invernadero al día.

Esa cifra representa alrededor del 12% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de Estados Unidos. Esto plantea preocupaciones sobre el impacto del sector tecnológico en los objetivos climáticos del país, especialmente si se considera que los centros de datos son una de las industrias más energéticamente intensivas del mundo.

Analistas de Noreva advierten que el aumento de la demanda de gas natural no solo está impulsado por los centros de datos, sino también por el crecimiento en las exportaciones de gas licuado (LNG). Esta combinación de factores podría provocar un aumento significativo en los precios del gas natural, lo cual afectaría no solo a las empresas tecnológicas, sino también a los consumidores y a la infraestructura energética del país.

La situación plantea preguntas sobre la sostenibilidad del modelo actual de energía para el crecimiento tecnológico. Mientras las grandes corporaciones invierten en tecnologías limpias y eficiencia energética, la dependencia del gas natural sigue siendo un desafío importante. La transición hacia fuentes renovables será crucial para evitar un aumento aún mayor en las emisiones de carbono.

El informe de BloombergNEF también destaca que la planificación energética futura debe considerar el crecimiento exponencial de los centros de datos. Las políticas gubernamentales y regulaciones energéticas deben adaptarse para garantizar que el desarrollo tecnológico no comprometa el medio ambiente ni la estabilidad económica del país.

La industria tecnológica continúa expandiéndose a un ritmo sin precedentes, y los centros de datos se convierten en el motor detrás de esta transformación digital. Sin embargo, su impacto en el consumo energético y en el entorno requiere una atención cuidadosa para asegurar un futuro sostenible.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch