Bruselas investiga a Booking.com por estafas, phishing y anuncios no señalizados

Maleta de viaje junto a la puerta de un apartamento vacío con luz de tarde

La Comisión Europea ha abierto un procedimiento formal contra Booking.com para averiguar si la plataforma de reservas incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA). Bruselas sospecha que la compañía no ha evaluado ni mitigado con la diligencia debida los riesgos de anuncios fraudulentos y estafas de phishing, y que no identifica como publicidad los alojamientos que pagan por aparecer más arriba en los resultados.

El anuncio, del 21 de octubre, afecta a una de las herramientas más usadas por los europeos para organizar sus viajes.

Alojamientos falsos

El primer frente son los anuncios fraudulentos o que no cumplen la normativa: propiedades que no existen, suplantaciones de identidad u ofertas de alojamiento irregulares. La Comisión examinará si Booking.com ha identificado y evaluado correctamente estos riesgos sistémicos ligados a la difusión de contenido ilegal y si ha adoptado medidas eficaces para reducirlos, incluida la retirada de esos anuncios.

Phishing con datos de reservas

El segundo frente apunta a una estafa que muchos viajeros conocen bien: mensajes que parecen proceder del alojamiento reservado y piden pagos o datos de la tarjeta. Bruselas analizará los riesgos asociados a la forma en que Booking.com comparte los datos de reservas y huéspedes con los alojamientos, así como el diseño y el funcionamiento de su servicio de mensajería. También comprobará si existen salvaguardas suficientes para impedir que esos datos se usen para lanzar campañas de phishing y solicitar pagos fraudulentos.

Anuncios que no parecen anuncios

El tercer frente es la transparencia publicitaria. Los alojamientos pueden ganar visibilidad en los resultados de búsqueda de Booking.com pagando una comisión más alta. Según la Comisión, el usuario debería poder reconocer con claridad que esos resultados «potenciados» son en realidad anuncios, y saber quién está detrás, quién ha pagado, por qué los ve y cómo cambiar la configuración. Sin esa información, no puede distinguir si un alojamiento aparece destacado porque encaja con su búsqueda o porque ha pagado por ello.

Qué artículos estarían en juego

Si se demuestran, estas carencias supondrían infracciones de los artículos 34 y 35 de la DSA, que obligan a las plataformas en línea de muy gran tamaño a identificar, analizar y mitigar sus riesgos sistémicos, y del artículo 26.1, que exige que los usuarios puedan identificar claramente la publicidad. Booking.com fue designada plataforma de muy gran tamaño el 25 de abril de 2023.

La decisión llega tras una investigación preliminar que incluyó los informes de riesgos de la empresa, sus informes de transparencia y sus respuestas a las peticiones formales de información enviadas el 23 de septiembre de 2025 y el 26 de mayo de 2026. Bruselas colabora con la Autoridad de Consumidores y Mercados de los Países Bajos, país donde tiene su sede la compañía.

Próximos pasos

La Comisión investigará el caso de forma prioritaria y podrá enviar nuevas peticiones de información, hacer entrevistas o realizar inspecciones. La apertura del procedimiento le permite adoptar medidas cautelares, dictar decisiones de incumplimiento o aceptar compromisos de Booking.com para corregir los problemas, aunque no prejuzga el resultado final. «Los europeos deberían poder reservar sus vacaciones sin miedo a ser estafados», afirmó la vicepresidenta ejecutiva Henna Virkkunen, que reclamó que «la principal plataforma de reservas de Europa» se tome en serio sus responsabilidades.

Fuentes