Anuncio de Google enfriado en pantalla: ¿Cómo evitar caer en el fraude de soporte técnico?
Un nuevo tipo de fraude digital ha surgido en la web, aprovechándose de anuncios publicitarios para engañar a usuarios de dispositivos Windows y Mac. Según informes de la firma de seguridad Netskope, se han detectado campañas de publicidad en Google que desencadenan una falsa alerta de seguridad, con el objetivo de hacer que los usuarios llamen a números telefónicos fraudulentes.
Los anuncios aparecían en múltiples sitios web de alto tráfico, incluyendo plataformas de mapas, clima, bienes raíces, alojamiento de documentos y deportes. Al hacer clic en uno de estos anuncios, los usuarios veían su navegador congelarse, mostrando una pantalla de advertencia que sugería que su dispositivo estaba infectado. Esta técnica, conocida como ‘scam de soporte técnico’, se ha vuelto cada vez más sofisticada y efectiva.
Desde el 31 de agosto hasta el 14 de septiembre, Netskope registró que usuarios de 619 organizaciones distintas hicieron clic en estos anuncios maliciosos. Afortunadamente, ninguno de ellos cayó en la trampa gracias a las medidas de bloqueo implementadas por la empresa. Sin embargo, la cifra representa solo una fracción del total de usuarios expuestos, ya que Netskope tiene acceso solo a una pequeña parte de la actividad en internet.
La investigación reveló que más de 250 identificadores de campañas publicitarias de Google estaban asociados a al menos 284 sitios web legítimos. Esto indica que los criminales están utilizando plataformas confiables para distribuir sus mensajes fraudulentos, lo que dificulta su detección y bloqueo. El impacto de estas campañas es significativo, especialmente en países como Estados Unidos, Japón y Australia, donde se concentró la mayor parte de los clics.
El mecanismo de engaño es muy elaborado. Una vez que el usuario hace clic en el anuncio, el navegador se congela, la pantalla se llena con un mensaje de error que oculta el cursor y desactiva las teclas habituales de salida. La interfaz se vuelve inaccesible, y el rendimiento del navegador disminuye drásticamente. Todo esto está diseñado para crear una sensación de emergencia y confusión, llevando al usuario a llamar al número que aparece en pantalla.
En el momento en que se activa el fraude, no hay ningún problema real en el sistema del usuario. No hay archivos bloqueados ni virus reales; todo es una ilusión creada por un software especializado. Este tipo de herramienta se ha vuelto tan avanzada que imita fielmente las señales de una verdadera infección, lo cual aumenta la credibilidad del engaño.
La estrategia de los criminales también se basa en la presión psicológica. Los mensajes advierten al usuario contra reiniciar el equipo, lo que genera pánico y confusión. Al intentar cerrar el navegador, el mensaje se refresca constantemente, haciendo que el usuario se sienta atrapado. Además, se reproducen sonidos y se ralentiza la navegación, lo que intensifica la percepción de que algo grave está ocurriendo.
Este tipo de fraude no solo afecta a los usuarios casuales, sino que también puede impactar a personas mayores o menos familiarizadas con la tecnología. Muchos de ellos no comprenden cómo funciona el internet ni cómo identificar una amenaza real. La combinación de la urgencia, la falta de conocimiento técnico y la dificultad de navegar por la web convierte a muchos usuarios en blancos vulnerables.
Algunos críticos tienden a ridiculizar a quienes caen en estos engaños, pero ignoran que muchas personas simplemente no tienen la formación necesaria para distinguir entre una alerta real y una falsa. Es fundamental educar a la población sobre estos riesgos, especialmente en entornos donde la tecnología se integra cada vez más en la vida cotidiana.
La experiencia de Netskope resalta la importancia de mantener vigilantes los sistemas de seguridad y de fomentar la conciencia digital. Aunque los anuncios de Google son generalmente seguros, este caso demuestra que incluso las plataformas más reconocidas pueden ser utilizadas por criminales para llevar a cabo actividades fraudulentas.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: Ars Technica