Tesla cambia el nombre de su sistema de conducción autónoma en Europa por presión gubernamental

Tesla cambia el nombre de su sistema de conducción autónoma en Europa por presión gubernamental

Tesla ha decidido renombrar su sistema avanzado de asistencia a la conducción en Europa, tras una oposición significativa del ministerio de Transporte alemán. El sistema, anteriormente conocido como «Full Self-Driving (Supervised)», ahora será denominado «Tesla Assisted Driving». Esta modificación representa un importante giro estratégico por parte de la empresa, que durante años ha utilizado el término «Full Self-Driving (Supervised)» a pesar de que el sistema requiere la atención constante del conductor y la intervención humana cuando sea necesario.

La decisión de cambiar el nombre podría facilitar la adopción más amplia del sistema en el continente europeo, lo cual representa una oportunidad potencialmente rentable para la compañía. El ministro de Transporte alemán, Steffen Bilger, expresó públicamente que el uso del término «Full Self-Driving» era engañoso, ya que no implica que el vehículo pueda realizar completamente la tarea de conducir sin intervención humana. Bilger sostuvo que la nueva denominación ayudará a aclarar las capacidades reales del sistema.

Según un comunicado oficial del ministerio alemán, Tesla propuso este cambio después de una conversación entre ambos sectores. Bilger ha declarado que ahora apoyará activamente la aprobación de «Tesla Assisted Driving» en toda Europa antes de una votación general que podría realizarse este año. En respuesta, Elon Musk, CEO de Tesla, agradeció públicamente al ministro en su cuenta de X (anteriormente Twitter).

Musk ha defendido durante años la aprobación de FSD (Full Self-Driving) en Europa, argumentando que podría salvar vidas tanto de los ocupantes del vehículo como de usuarios vulnerables de la vía, como peatones, ciclistas y mascotas. En junio de 2025, el fundador de Tesla escribió en su red social que la aprobación de FSD en Europa sería beneficiosa para todos los usuarios de carretera.

En marzo de este año, Musk criticó la regulación europea como un obstáculo para la innovación, asegurando que Europa «amaria la conducción autónoma de Tesla». Poco después, los Países Bajos se convirtieron en el primer país europeo en aprobar el sistema FSD (Supervised). Sin embargo, recientemente, Reuters reveló que la campaña de Tesla para obtener la aprobación en Europa se basaba en investigaciones de seguridad deficientes y estudios sesgados.

El órgano regulador de seguridad vial de los Países Bajos, el RDW, enfrentó fuertes presiones por parte de Tesla y sus defensores en línea. A pesar de ello, la tecnología de Tesla ha evolucionado considerablemente en los últimos años. Lo que antes era una combinación básica de control de velocidad adaptativo y centrado en la calzada se ha convertido en un sistema de asistencia que muchos usuarios emplean prácticamente en todas sus rutas diarias.

El sistema FSD es capaz de manejar maniobras complejas como entrar y salir de aparcamientos, navegar por carreteras urbanas y autopistas. Tesla incluso ha implementado una función que permite al sistema intervenir automáticamente en la conducción si detecta un riesgo inminente de colisión, incluso cuando no está activo. Esta funcionalidad refleja la confianza creciente de la empresa en su tecnología.

No obstante, FSD ha sido objeto de múltiples investigaciones federales y demandas civiles relacionadas con accidentes donde se sospecha que fue utilizado. Su predecesor, Autopilot, ha estado vinculado a decenas de muertes. Recientemente, Tesla retiró Autopilot del mercado tras una sentencia judicial que determinó que la empresa había utilizado prácticas de marketing engañosas sobre las capacidades del sistema.

La controversia sobre la seguridad de los sistemas autónomos de Tesla sigue siendo un tema delicado, especialmente en Europa, donde la regulación es más estricta. Aunque el cambio de nombre puede ser una medida de ajuste, la empresa debe seguir demostrando la fiabilidad de sus tecnologías para ganar la confianza de los reguladores y consumidores en el continente.

Este desarrollo marca un punto de inflexión en la estrategia de Tesla en Europa, donde la empresa busca equilibrar la innovación tecnológica con la conformidad normativa. La transición hacia «Tesla Assisted Driving» podría abrir nuevas puertas para la expansión del sistema, aunque aún queda mucho por demostrar en términos de seguridad y aceptación pública.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch