TCL cuestiona el uso de Samsung del término 'Mini LED' en sus televisores
La controversia en torno al uso del término «Mini LED» en la industria del televisor ha tomado un giro legal con una acusación formulada por TCL contra Samsung. El fabricante chino sostiene que Samsung está engañando a los consumidores al etiquetar algunos de sus modelos LCD-LED como «Mini LED», cuando en realidad carecen de las tecnologías esenciales asociadas a esta tecnología.
En su demanda, TCL afirma que los televisores de la serie M de Samsung no incorporan el sistema de retroiluminación Full Array Local Dimming (FALD), considerado el estándar más avanzado para mejorar el contraste y la calidad de imagen en pantallas LCD-LED. Según el reclamo, estos televisores no poseen los componentes necesarios para ofrecer un control preciso de la iluminación en diferentes zonas de la pantalla.
La disputa se centra en una diferencia técnica sutil pero significativa: mientras que los verdaderos sistemas Mini LED utilizan miles de LEDs pequeños agrupados en zonas individuales, cada una con control de brillo independiente, los modelos M de Samsung emplean una solución basada en software para simular ese efecto. Esta diferencia puede parecer menor, pero tiene implicaciones importantes para la experiencia visual del usuario.
Los especificadores técnicos de los televisores M incluyen una sección titulada «Micro Dimming», donde se menciona «Supreme Mini LED Dimming». Sin embargo, una pequeña nota al pie en las páginas de productos explica claramente que esta tecnología es «basada en software» y no «hardware basado en arreglo completo». Esta distinción es clave para entender por qué TCL considera que hay un fraude comercial.
Samsung, por su parte, ha optado por no responder directamente a las acusaciones específicas de TCL. En lugar de ello, un portavoz de la empresa indicó que planea defenderse vigorosamente contra la demanda. La marca surcoreana también utiliza el término «Supreme Mini LED Dimming» en sus televisores Neo QLED, que TCL acepta como verdaderos Mini LED, aunque sin incluir la aclaración de que se trata de una solución software.
Esta inconsistencia en la comunicación técnica entre modelos distintos de la misma marca ha generado confusión en el mercado. Los expertos señalan que la retroiluminación basada en software, aunque útil, no puede compararse con la tecnología FALD en términos de rendimiento. La retroiluminación física permite un control más preciso del brillo en cada zona, lo cual mejora notablemente la calidad de imagen, especialmente en escenas con alto contraste o HDR.
Guillaume Chansin, director asociado de displays y XR en Counterpoint Research, explicó que «la retroiluminación basada en software nunca será tan efectiva como una solución de dimming local basada en hardware, especialmente en escenas propensas a artefactos de desbordamiento (blooming)». Esto resalta cómo las diferencias en la implementación tecnológica pueden impactar significativamente la experiencia del espectador.
El caso también refleja una tendencia creciente en la industria de la televisión, donde las marcas buscan posicionar sus productos con términos técnicos atractivos, incluso si no cumplen completamente con los estándares reconocidos. La falta de regulación clara sobre el uso de términos como «Mini LED» puede llevar a confusiones y, en última instancia, a disputas legales como la que enfrenta TCL y Samsung.
Desde hace años, el uso de tecnologías como el FALD se ha vuelto fundamental para distinguir modelos de alta gama de los de gama media o baja. La demanda de TCL podría ser un precedente importante en la forma en que las empresas deben comunicar sus características técnicas, evitando prácticas que puedan considerarse engañosas o poco transparentes.
La controversia no solo afecta a ambas marcas, sino que también podría influir en la percepción pública del avance tecnológico en televisores. Si se confirma que Samsung está usando términos técnicos sin cumplir con sus definiciones estándar, esto podría impulsar una mayor exigencia de transparencia en el sector y una revisión de las normativas de publicidad en el ámbito de la electrónica de consumo.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: Ars Technica