SK Hynix considera construir chips de memoria en EE.UU. junto a Intel
La compañía surcoreana de semiconductores SK Hynix se encuentra en conversaciones con Intel para establecer una planta de fabricación de chips de memoria en Estados Unidos, según informó Reuters citando fuentes anónimas. Este acuerdo, si se concreta, marcaría un hito importante en la estrategia global de SK Hynix, que hasta ahora ha centrado su producción en Asia y Europa.
Las negociaciones incluyen múltiples opciones, entre ellas la posibilidad de que SK Hynix alquile espacio en la nueva fábrica que Intel está planeando construir en Ohio. Esta instalación, parte de un plan más amplio del gobierno estadounidense para reforzar la industria de semiconductores dentro de sus fronteras, podría convertirse en el escenario ideal para esta colaboración.
Además, los dos gigantes tecnológicos también están evaluando la posibilidad de crear una joint venture que podría incluir a proveedores de servicios en la nube, lo cual permitiría integrar la producción local con soluciones digitales globales. Sin embargo, SK Hynix ha dejado claro que aún no hay acuerdos firmados ni planes concretos.
En un comunicado emitido miércoles, la empresa surcoreana afirmó que está explorando diversas alternativas para fortalecer su posición competitiva a nivel mundial, pero que ninguna decisión ha sido tomada todavía. «No se han adoptado decisiones respecto a los dos escenarios mencionados en el artículo», indicó la compañía en su declaración oficial.
El tipo específico de chips de memoria que SK Hynix produciría en Ohio sigue sin quedar definido. A pesar de ello, la posible alianza viene en un momento en que la escasez global de semiconductores continúa empeorando, lo que ha impulsado a las autoridades estadounidenses a promover políticas que incentiven la producción nacional.
El gobierno de Donald Trump ha mostrado interés en aumentar la capacidad productiva de chips dentro del país, incluso considerando la imposición de aranceles más altos sobre importaciones de semiconductores, mientras ofrece exenciones a empresas que invierten en fabricación local. Esta política busca reducir la dependencia tecnológica de países como China y garantizar la seguridad en la cadena de suministro.
El presidente del Grupo SK, Chey Tae-won, expresó en julio su apoyo a la expansión de la producción en Estados Unidos, siempre que sea viable. En ese contexto, SK Hynix ya había dado un paso importante al cotizar sus depósitos americanos en la Bolsa Nasdaq, lo que le permite acceder a nuevos mercados financieros en el extranjero.
Aunque el acuerdo con Intel representa una oportunidad significativa, también podría enfrentarse a críticas internas. Según Reuters, la administración coreana podría intervenir si se considera que la tecnología involucrada es estratégicamente sensible, ya que existe una ley que prohíbe la transferencia de tecnología crítica fuera del país.
La relación entre SK Hynix e Intel no es nueva; en 2020, la compañía estadounidense vendió su negocio de memoria NAND a SK Hynix por 9.000 millones de dólares. A pesar de ello, Intel no respondió inmediatamente a las peticiones de comentario de TechCrunch fuera del horario laboral habitual.
Este desarrollo podría tener implicaciones importantes para la dinámica global del mercado de semiconductores, especialmente en un contexto de creciente competencia entre grandes potencias tecnológicas y una mayor preocupación por la soberanía digital.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: TechCrunch