Probé durante dos semanas el horno inteligente de Tovala: ¿vale la pena frente al comida para llevar?

Probé durante dos semanas el horno inteligente de Tovala: ¿vale la pena frente al comida para llevar?

Después de dos semanas utilizando el horno inteligente de Tovala, me pareció interesante evaluar si realmente puede simplificar la preparación de comidas tan eficientemente como la empresa lo promete. Aunque no reemplaza la calidad de una comida casera bien elaborada, ciertos platos destacaron por su conveniencia en días en los que simplemente no tienes ganas de cocinar.

El desafío que enfrentó David Rabie, cofundador y director ejecutivo de Tovala, fue precisamente ese: cómo hacer que cocinar fuera más sencillo sin sacrificar la experiencia de comer alimentos recién preparados en casa. «Un día, estaba preparando una comida usando varios aparatos y me di cuenta de que lo que hacía era presionar botones», recordó Rabie. Esta observación lo llevó a idear un sistema integrado: comidas frescas y casi preparadas combinadas con un horno conectado capaz de cocinarlas automáticamente.

La propuesta de Tovala es simple pero efectiva: envían comidas ya portionadas y preparadas, y el horno inteligente se encarga del proceso de cocción. En lugar de cortar vegetales, medir ingredientes o ajustar temperaturas, simplemente desempacas los componentes, sigues instrucciones simples como agregar paquetes de condimentos, colocas todo en los bandejas provistas, escaneas un código QR mediante la aplicación móvil y listo: el horno hace el trabajo.

En cuanto al catálogo de comidas, hay más de 45 opciones cada semana. Desde filete con puré de ajo hasta salmón con vegetales, sopa de calabaza y diversos platos de pasta. Además, puedes elegir entre planes de entrega que van desde 4 hasta 16 comidas por semana, con posibilidad de pausar o cancelar según tus necesidades.

Lo que más dudaba antes de comenzar fue la calidad y el sabor de los platos. Como alguien que ha empezado a interesarse seriamente en la cocina, me resultaba difícil confiar en que una máquina pudiera igualar la complejidad de cocinar con mis propias manos. Sin embargo, el horno sí demostró ser útil en ciertos casos, especialmente cuando se trata de platos que requieren menos trabajo manual.

Una de las grandes limitaciones fue la textura de las carnes, particularmente en el filete. A mí me gusta tener una corteza crujiente en mi carne, así que tuve que terminar el proceso en una sartén para lograr ese efecto. Esto, aunque mejora el resultado final, contradice la premisa del horno: hacer la experiencia completamente sin esfuerzo.

Pero no todos los platos presentaban ese problema. Uno de mis favoritos fue el arroz con camarones y piña. El arroz quedó perfecto y la salsa tenía mucho sabor. No era algo que compararía con un plato gourmet de un restaurante, pero sí fue satisfactorio y fácil de preparar. Ese nivel de funcionalidad es lo que hace que Tovala parezca un horno verdaderamente inteligente, no solo una máquina diseñada exclusivamente para sus propios productos.

Una ventaja adicional es que incluso si dejas de pedir comidas de Tovala, puedes seguir usando el horno con otros alimentos compatibles. Esto le da versatilidad real al producto, permitiendo que los usuarios aprovechen su funcionalidad más allá del kit de comidas.

En resumen, Tovala ofrece una solución práctica para quienes buscan simplificar su rutina culinaria sin renunciar totalmente a la experiencia de cocinar en casa. Aunque no es perfecto, su conveniencia en días ocupados o cansados hace que valga la pena considerarlo como una opción complementaria a la cocina tradicional.

La tecnología detrás de este dispositivo representa una evolución interesante en el mundo de los electrodomésticos inteligentes, y podría ser un paso importante hacia una cocina más automatizada y accesible.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch