Microsoft ofrece la baja voluntaria a 60.000 empleados, una cuarta parte de su plantilla

Portátil cerrado con una acreditación en blanco sobre un escritorio en una oficina vacía al atardecer

Microsoft ha abierto la puerta de salida a una parte enorme de su plantilla. La compañía anunció el lunes 26 de octubre un programa de bajas voluntarias, que bautiza como Voluntary Exit Offer, y según confirmó a TechCrunch y a GeekWire podrán acogerse a él unos 60.000 empleados. Con una plantilla de 223.000 personas a cierre de junio, eso supone alrededor de una cuarta parte del total.

No es un despido masivo, pero tampoco es un gesto menor. Llega después de un año en el que la empresa ya ha recortado personal, mientras dedica cantidades enormes a centros de datos e infraestructura para inteligencia artificial.

Quién puede acogerse a la oferta

El anuncio lo firmó Amy Coleman, vicepresidenta ejecutiva y directora de personas de Microsoft, en un mensaje a la plantilla que la empresa también publicó en su blog oficial. La oferta se dirige a empleados de nivel 70 o inferior en la escala interna de la compañía, dentro de los equipos que participan, y solo en cuatro países: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e India.

Ese nivel 70 llega bastante arriba. Según GeekWire, incluye a directores generales y a algunas personas con cargo de vicepresidente, aunque no a los vicepresidentes corporativos. Tampoco hay requisitos de edad ni de antigüedad, y el rendimiento no influye. No todas las divisiones participan: según Bloomberg, citado por TechCrunch, entran equipos como Xbox, Windows, Copilot y Finanzas, mientras que quedan fuera, entre otros, los centros de datos, ventas y marketing.

Qué ofrece Microsoft a quien se vaya

Según la propia compañía, las condiciones son similares a su indemnización estándar. GeekWire detalla que incluyen salario base en función de la antigüedad y el nivel, que las acciones sigan consolidándose, cobertura sanitaria durante un periodo fijo y servicios de recolocación. No incluye la cobertura sanitaria ampliada que hizo atractivo el programa de jubilación anticipada de la primavera.

Los plazos son cortos. De acuerdo con CNBC, los empleados tienen hasta principios de diciembre para decidir, y quienes acepten dejarán la empresa el 31 de diciembre. Microsoft indicó que los elegibles recibirían el mismo lunes un correo con los detalles de su oferta.

El segundo programa de salidas en 2026

No es la primera vez este año. En abril, Microsoft ofreció su primer programa de jubilación voluntaria, limitado a unos 8.750 empleados de Estados Unidos que cumplían un mínimo de edad más antigüedad. Más del 30 % lo aceptó. En julio, además, la división de Xbox despidió a 3.200 personas, alrededor del 20 % de su área de videojuegos, según recuerda Ars Technica.

La diferencia ahora es el alcance. Aquella oferta iba dirigida a veteranos que quizá ya pensaban en retirarse; la nueva se abre a un grupo mucho más amplio y variado. Por eso Microsoft dijo a GeekWire que espera una tasa de aceptación bastante menor que ese 30 %, aunque no dio ninguna previsión concreta.

Por qué ahora: la factura de la IA

La empresa no ha dado un motivo directo. En su mensaje, Coleman lo presenta como una forma de dar «más flexibilidad» y ofrecer a quien ya se planteaba un futuro fuera de la compañía la opción de hacer la transición «ahora y con apoyo». También admite que da a los equipos participantes «otra manera de adaptar su plantilla a necesidades cambiantes». Un portavoz insistió a GeekWire en que no es una señal de que Microsoft necesite menos empleados.

Los medios estadounidenses, sin embargo, lo enmarcan en el esfuerzo por contener costes. CNBC habla de equilibrar la costosa construcción de infraestructura de IA con la eficiencia del capital, y Business Insider lo describe como un intento de reducir plantilla sin otra ronda de despidos forzosos. Ars Technica añade que Microsoft podría estar siguiendo el camino de Google, que según Business Insider ofreció paquetes de salida voluntaria en junio y octubre de 2025 y de nuevo en febrero de 2026.

Qué cabe esperar

Para los empleados elegibles, el dilema es claro: aceptar ahora unas condiciones conocidas o quedarse con la incertidumbre de posibles recortes futuros. Para el sector, el movimiento confirma que las grandes tecnológicas buscan formas menos traumáticas, y menos llamativas, de ajustar plantillas mientras la IA se come una parte creciente del presupuesto.

La próxima pista llegará pronto: Microsoft presenta sus resultados trimestrales esta misma semana, y será el momento de ver cómo explica la relación entre su gasto en IA y estos ajustes.

Fuentes