Los chimpancés enseñan a sus crías a usar herramientas mediante la imitación social
Un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology revela que los chimpancés aprenden a usar herramientas no solo por observación, sino también a través de un proceso de enseñanza explícita. Los adultos demuestran primero cómo manipular objetos para obtener alimentos, y luego entregan las herramientas a los jóvenes, quienes replican el comportamiento con precisión.
Este descubrimiento fue realizado por investigadores del Instituto Jane Goodall en España, ubicado en Senegal, y se centra en la llamada transferencia de herramientas, un fenómeno que hasta ahora se consideraba poco común entre los primates. Según el estudio, este tipo de interacción social puede ser una forma de enseñanza que permite a los jóvenes aprender habilidades complejas de manera eficiente.
Andreu Sánchez-Megías, coautor del trabajo y estudiante de posgrado en la Universidad de Barcelona, explicó que «recibir alimentos y herramientas de individuos experimentados puede ayudar a los chimpancés a aprender a usar tecnología para acceder a alimentos difíciles de conseguir». Esta práctica, combinada con la observación y la práctica supervisada, constituye un modelo educativo que parece estar presente en la crianza de los jóvenes chimpancés.
La investigación destaca que las madres son las principales figuras de enseñanza dentro del grupo, ya que suelen ser las primeras en mostrar el uso correcto de una herramienta antes de entregarla a sus crías. Este comportamiento sugiere que existe una transmisión cultural entre generaciones, algo que hasta hace poco se atribuía exclusivamente a los humanos.
Historicamente, el uso de herramientas ha sido una característica clave utilizada para definir la diferencia entre humanos y otros animales. Sin embargo, Charles Darwin ya había notado en 1871 cómo los chimpancés usaban piedras para abrir nueces. En 1960, Jane Goodall documentó cómo un chimpancé llamado David Greybeard usaba un palo para extraer termitas, un hallazgo que cambió la percepción científica sobre la capacidad de los primates.
Desde entonces, se han observado múltiples ejemplos de uso de herramientas en distintas especies. Por ejemplo, algunos monos utilizan esponjas hechas de hojas para absorber líquidos, mientras que otros moldean palos para recolectar alga o afilan simples lanzas para cazar. Aunque este tipo de conducta es más común en simios y grandes primates, también se ha registrado en otras especies como delfines, aves y hasta vacas.
En el caso de los delfines, el lanzamiento de objetos se ha interpretado como una forma de juego que puede incluir funciones comunicativas o sociales. Los pulpos también han mostrado comportamientos similares, lo que indica que ciertas habilidades cognitivas pueden evolucionar de maneras sorprendentes en distintos grupos animales.
Entre los casos más llamativos están los de aves como cuervos y gorriones, que han demostrado capacidades de razonamiento avanzadas, incluso recordando rostros humanos o reconociendo la muerte de sus congéneres. En cautividad, un cacatúa llamado Figaro fue observado usando múltiples pasos para manipular una herramienta, algo nunca visto en su especie en estado salvaje.
Otro ejemplo curioso involucró a una vaca llamada Veronika, en Austria, que se hizo famosa por usar palos para frotarse, lo que sugiere que incluso animales considerados menos inteligentes pueden poseer capacidades cognitivas mayores de las que se creía anteriormente.
El estudio actual confirma que el uso de herramientas en los chimpancés no solo es un comportamiento individual adquirido, sino que se transmite de manera social, lo que abre nuevas perspectivas sobre la evolución de la enseñanza y el aprendizaje en los animales.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: Ars Technica