Las aplicaciones de citas con IA se vuelven peligrosas: una nueva era de estafas

Las aplicaciones de citas con IA se vuelven peligrosas: una nueva era de estafas

En los últimos meses, un nuevo tipo de fraude ha surgido en el mundo digital: las aplicaciones de citas impulsadas por inteligencia artificial que engañan a miles de usuarios. Estos programas, diseñados para parecer completamente reales, utilizan modelos de lenguaje avanzados para simular conversaciones humanas y ganar la confianza de sus víctimas.

Matthew «Zigula» Gore-Kormanik, investigador de ciberseguridad, descubrió uno de estos fraudes al analizar la aplicación Dora. Durante su investigación, recibió una llamada de una supuesta usuaria llamada Jennifer, cuyo perfil indicaba ser una mujer de 41 años con cabello rojo, ojos azules y tatuajes. Sin embargo, al contestar la llamada, no vio a nadie en la cámara, solo un tapiz que se movía, posiblemente por un ventilador, y escuchó distorsiones extrañas en el fondo. La conversación terminó con un mensaje de Jennifer diciendo que le había gustado la llamada y que su voz era mejor de lo esperado, aunque el micrófono del dispositivo no estaba conectado.

Este incidente fue solo el comienzo de una investigación más amplia. Gore-Kormanik, junto con otros expertos, comenzó a examinar una serie de aplicaciones similares, muchas de las cuales aún estaban disponibles en las tiendas de aplicaciones de Estados Unidos. Algunas de estas plataformas, como Dora, presentaban descripciones que sugerían un entorno respetuoso y seguro para encontrar conexiones auténticas, pero detrás de esa fachada se escondía una red de estafas automatizadas.

La preocupación aumentó cuando se reveló que una empresa clave, Anthropic, había descubierto esta red de aplicaciones fraudulentas. Durante una conferencia pública llamada Sleuthcon, el investigador de amenazas Chris Cronbaugh compartió detalles sobre cómo una cuenta de prueba de Claude, un modelo de IA desarrollado por Anthropic, realizaba más de 100,000 solicitudes API al día. La mayoría de las interacciones no involucraban agentes humanos, sino sistemas automatizados que simulaban conversaciones reales.

La presentación de Cronbaugh, titulada «Swipe Right, Pay Up: Industrial-Scale AI Catfishing», reveló que alrededor de 28 aplicaciones de citas estaban operando bajo este modelo automatizado. Estas plataformas no solo engañaban a los usuarios con perfiles falsos, sino que también utilizaban IA para mantener conversaciones prolongadas, generando una sensación de conexión emocional que facilitaba la obtención de dinero o información personal.

Anthropic publicó sus hallazgos en su informe de septiembre de 2026 sobre el uso indebido de la IA, pero antes de que eso ocurriera, investigadores independientes ya habían estado trabajando intensamente para validar los datos. El hecho de que estas aplicaciones seguían activas en las principales tiendas de aplicaciones generó más preguntas sobre la falta de acción por parte de las autoridades y las compañías tecnológicas.

Una de las características más peligrosas de estas aplicaciones es su apariencia realista. A diferencia de otras herramientas de IA como Replika, donde es evidente que se trata de un programa, estas aplicaciones están diseñadas para parecer completamente naturales. Descripciones como «una aplicación de citas pensada cuidadosamente para una amplia gama de edades» o «una aplicación cálida y sencilla para adultos que buscan conexiones reales» son usadas para engañar a los usuarios.

El mecanismo del fraude es sencillo pero eficaz: los usuarios, principalmente hombres de entre 35 y 50 años, se registran en estas aplicaciones y se emparejan con mujeres que parecen reales. Sin embargo, la mayoría de ellas son trabajadores pagados que actúan como personas ficticias. En promedio, solo uno de cada cuatro usuarios es realmente una persona real, mientras que los demás son representantes de IA o empleados contratados para generar interacción.

Estas redes de estafa no solo representan un riesgo financiero, sino también psicológico. Al crear una falsa sensación de conexión emocional, los estafadores pueden manipular a sus víctimas durante horas o incluso días. Esto ha llevado a una creciente preocupación en la comunidad de seguridad cibernética, que advierte sobre la necesidad de nuevas regulaciones y herramientas de detección para combatir este tipo de amenazas.

Los expertos recomiendan a los usuarios extremar la precaución al usar aplicaciones de citas, especialmente aquellas que ofrecen una experiencia demasiado perfecta o que parecen funcionar sin intervención humana. La tecnología sigue evolucionando, y si bien la IA puede mejorar la vida de muchas personas, también puede ser utilizada para causar daño a gran escala si no se controla adecuadamente.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: The Verge