La inteligencia artificial podría revolucionar la entrega de comida
Las aplicaciones de reparto como DoorDash y Uber Eats han transformado por completo la forma en que los consumidores disfrutan de la comida y cómo operan los restaurantes. Ahora, una nueva tecnología está comenzando a desafiar ese modelo dominante: la inteligencia artificial. Un pequeño equipo de startup llamado Bites está aprovechando esta evolución para ofrecer una alternativa más económica y eficiente, lo que podría marcar el comienzo de un cambio significativo en la industria.
DoorDash, líder en el sector de entrega de alimentos, procesó 970 millones de pedidos durante su segundo trimestre del año y generó ingresos por 4.5 mil millones de dólares. En contraste, Bites es una empresa de apenas diez personas que opera como startup pre-semilla en el área de la Bahía, con alrededor de 300 restaurantes asociados. A pesar de su tamaño, este verano Bites captó la atención de DoorDash, lo que sugiere que el juego está cambiando.
Una forma de interpretar esta situación es como una advertencia proactiva por parte de DoorDash a sus socios restaurantes. Sin embargo, el hecho de que una plataforma tan consolidada como DoorDash se mueva contra una startup relativamente pequeña indica que se está desarrollando una batalla entre las grandes empresas establecidas y nuevas startups más ágiles que buscan transformar el mercado gracias a la inteligencia artificial.
Este conflicto ha sido bautizado por algunos analistas como «el problema DoorDash». Y Bites se convierte ahora en la encarnación literal de ese término. La propuesta de Bites es sencilla: las plataformas como DoorDash actúan como intermediarias, obligando a los restaurantes a aumentar precios para cubrir las comisiones que pagan, lo que termina cargando más al cliente final.
Las tarifas de DoorDash oscilan entre el 15 y el 30 por ciento por pedido, lo que significa que cuanto mayor sea la comisión, más visibilidad tendrán los restaurantes en la plataforma. En contraste, Bites ofrece estructuras de precios simplificadas, con una tarifa fija de un dólar por pedido, que permite mantener los precios de los platos más bajos tanto para los restaurantes como para los clientes.
Los usuarios pueden realizar pedidos directamente desde los restaurantes asociados a Bites a través de ChatGPT, sin necesidad de pasar por una plataforma externa. Esta integración con la inteligencia artificial representa una nueva forma de interactuar con los servicios de comida, permitiendo que los pedidos lleguen directamente al restaurante.
El fundador de Bites, Jayaraman, comenta que antes del uso de la plataforma, el 80 por ciento de sus pedidos provenían de DoorDash. Ahora, el 65 por ciento proviene de Bites, mientras que el 25 por ciento sigue viniendo de DoorDash, y el resto de Uber Eats y Grubhub. Además, sus márgenes son mayores con los pedidos de Bites, algo que él valora positivamente.
«Estamos viendo una gran caída o cambio hacia Bites, lo cual personalmente me alegra porque mejora mi margen de ganancia», dice Jayaraman. «Ya no necesito invertir tanto en marketing y publicidad, pero los precios se mantienen iguales.»
Según Matt Maloney, cofundador de Bites y excofundador de Grubhub, la estructura de precios de las grandes plataformas ya está desactualizada. Las compañías como DoorDash y Uber Eats invirtieron miles de millones en infraestructura digital para facilitar el pedido en línea y atraer a restaurantes, pero Bites busca ofrecer una solución más eficiente y económica mediante el uso de herramientas de IA.
Esta nueva dinámica no solo afecta a los restaurantes, sino también a los consumidores, quienes podrían beneficiarse de menores costos y una experiencia más directa. La competencia entre las grandes plataformas y estas startups innovadoras podría definir el futuro del sector de entrega de comida en un entorno cada vez más impulsado por la inteligencia artificial.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: The Verge