La inteligencia artificial genera temor mundial como destructora de empleos
Una nueva encuesta realizada por el centro de investigación Pew Research ha revelado una preocupación generalizada en todo el mundo respecto al impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. La encuesta, realizada entre el 8 de febrero y el 13 de mayo, incluyó a 42.151 personas de 37 países y muestra que en 34 de ellos se espera que la IA genere más pérdida de empleos que crecimiento en el ámbito laboral durante los próximos 20 años.
Los datos reflejan un panorama de desconfianza generalizada, especialmente en naciones desarrolladas como Estados Unidos (71 por ciento), Corea del Sur (76 por ciento) y Australia (76 por ciento). Estas cifras coinciden con advertencias previas de expertos como Dario Amodei, CEO de Anthropic, quien advirtió que la IA podría eliminar hasta la mitad de los empleos blancos de nivel inicial.
La preocupación no solo se centra en la pérdida de puestos de trabajo, sino también en la posible ampliación de la brecha entre ricos y pobres. Los encuestados señalan que la IA puede incrementar la desigualdad económica, una percepción más fuerte en países más ricos y con tendencias políticas izquierdistas. Esto sugiere que las preocupaciones sociales sobre la tecnología están estrechamente ligadas a la estructura económica de cada país.
Además, la edad juega un papel importante en la percepción del impacto de la IA. Las personas mayores tienden a mostrar mayor ansiedad sobre cómo esta tecnología afectará su vida diaria, mientras que los jóvenes (entre 18 y 34 años) presentan una visión más ambigua. Esta generación, que ha crecido con la tecnología, muestra una mezcla de inquietud y entusiasmo hacia el futuro tecnológico, aunque su preocupación ha aumentado significativamente en países como Suecia, Polonia, Japón, Brasil y Estados Unidos.
El análisis revela que, aunque existe una percepción generalizada de riesgo, no todos son pesimistas. El promedio global indica que el 41 por ciento de los encuestados sienten una combinación de preocupación y emoción ante el avance de la IA en sus vidas cotidianas. Un 37 por ciento está principalmente preocupado, mientras que solo el 13 por ciento se siente mayormente entusiasmado con su llegada.
Estos resultados ponen de relieve la complejidad del debate sobre la IA. Mientras que algunos ven en ella una amenaza para el empleo y la equidad social, otros la consideran una herramienta transformadora. En este contexto, la responsabilidad de los gobiernos y empresas tecnológicas se hace aún más relevante para garantizar un desarrollo ético y equitativo de la inteligencia artificial.
En el ámbito empresarial, compañías como Apple, Google y Microsoft han comenzado a integrar IA en sus productos y servicios, lo que genera tanto oportunidades como retos. Por ejemplo, el lanzamiento reciente de la Apple Watch Series 12 marca el inicio de una nueva era en dispositivos wearables, mientras que proyectos como películas generadas por IA, como el famoso ‘Odyssey’, plantean nuevas preguntas sobre el valor y la duración de los contenidos digitales.
Las preocupaciones sobre la IA no se limitan a aspectos económicos, sino que también abarcan temas de seguridad y privacidad. El creciente interés en la seguridad de la IA, como se ha señalado en artículos recientes, refleja cómo los expertos y el público en general buscan formas de regular y controlar su evolución. Este escenario exige un diálogo constante entre tecnólogos, reguladores y ciudadanos.
En resumen, la encuesta de Pew subraya que, aunque la IA sigue siendo una herramienta potencialmente revolucionaria, su adopción debe ir acompañada de una reflexión cuidadosa sobre sus consecuencias sociales. La percepción global es mixta, pero la tendencia hacia la preocupación es clara, lo que implica que el debate sobre la ética y el uso responsable de la inteligencia artificial debe continuar con urgencia.
Este panorama global plantea preguntas fundamentales sobre el futuro del trabajo, la equidad y la relación entre humanos y máquinas. La respuesta a estas interrogantes determinará si la IA será una aliada o una amenaza en el futuro próximo.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: The Verge