Hackers roban registros de 8 millones de ciudadanos del sistema de datos danés

Hackers roban registros de 8 millones de ciudadanos del sistema de datos danés

El gobierno danés confirmó que su base de datos central de información ciudadana fue vulnerada, con la pérdida de la mayoría de sus contenidos. El incidente afecta a aproximadamente 8 millones de personas, incluyendo ciudadanos daneses, residentes y hasta fallecidos, así como también a personas que viven en el extranjero. En un comunicado oficial, la ministra de Asuntos Internos, Christina Egelund, calificó el ataque como un «incidente grave» que permitió a los atacantes obtener nombres, direcciones, números de seguridad social daneses y otros datos sensibles.

La Base de Datos Central de Personas (CPR) es un registro gubernamental fundamental que almacena información personal de los ciudadanos daneses, incluyendo su número de identificación oficial para pagar impuestos y acceder a servicios públicos. Aunque la población actual de Dinamarca es de unos 6 millones de habitantes, la base de datos contiene registros de aproximadamente 11 millones de personas, con datos que se remontan décadas atrás.

Las autoridades danesas no revelaron quién fue responsable del ataque, aunque se sabe que ocurrió en septiembre y fue descubierto el 2 de octubre. Según informes oficiales, el acceso no autorizado se obtuvo mediante el abuso de un permiso legal otorgado a una empresa danesa para buscar información dentro del sistema CPR. En Dinamarca, algunas empresas tienen acceso autorizado al CPR para verificar datos personales con el gobierno, lo cual fue explotado por los atacantes.

Este incidente se considera el mayor hackeo de datos en la historia de Dinamarca. Se suma a una serie de ciberataques similares contra bases de datos nacionales de identidad, como el ataque de 2016 que afectó a millones de ciudadanos turcos, o las filtraciones de datos relacionadas con la base de datos nacional Aadhaar de India. Estos eventos han generado preocupación internacional sobre la seguridad de los sistemas de identidad digital.

El gobierno danés ha comenzado a investigar el incidente y está trabajando en medidas de recuperación. Las autoridades están evaluando si hubo una brecha en la infraestructura tecnológica o si se trató de una vulneración más sutil del sistema de acceso. La falta de información sobre los responsables del ataque ha generado dudas entre expertos en ciberseguridad sobre si se trata de un grupo cibernético organizado o de un atacante individual.

La vulneración de la CPR pone en evidencia los riesgos asociados a la centralización de datos personales en bases de datos gubernamentales. La información robada puede ser utilizada para fraudes financieros, identidad robada o incluso para actividades de espionaje. Además, el acceso a registros históricos de personas fallecidas plantea preocupaciones éticas y legales sobre cómo se manejan estos datos sensibles.

En respuesta al incidente, el gobierno danés ha implementado nuevas medidas de seguridad, incluyendo auditorías de acceso a sistemas críticos y revisiones de protocolos de protección de datos. También se está evaluando la posibilidad de restringir el acceso a ciertos datos sensibles a empresas privadas, especialmente aquellas que no tienen una relación directa con el servicio público.

La comunidad internacional ha expresado su preocupación ante este ataque, ya que representa un peligro significativo para la privacidad de los ciudadanos y la integridad de los sistemas digitales estatales. Expertos advierten que este tipo de ataques pueden tener consecuencias a largo plazo en la confianza pública hacia los gobiernos digitales y sus plataformas de identidad.

Este incidente también resalta la necesidad de una mayor cooperación internacional en la lucha contra la ciberdelincuencia. Los gobiernos deben trabajar en conjunto para establecer estándares comunes de protección de datos y mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas cibernéticas de gran escala.

Las implicaciones de este hackeo podrían extenderse más allá de Dinamarca, especialmente si se descubre que los datos fueron utilizados para fines maliciosos o vendidos en mercados ilegales. La transparencia en la gestión de datos personales se convierte ahora en una prioridad crítica para todos los países que dependen de sistemas digitales para la administración pública.

Traducción y adaptación por Tecnología 365.

Fuente original: TechCrunch