EE.UU. y México lanzan operación conjunta contra drones utilizados por carteles
La Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA) de México y las autoridades de seguridad de Estados Unidos anunciaron la implementación de una nueva estrategia colaborativa para combatir el uso de drones por parte de organizaciones criminales. Esta operación, denominada «High Eagle» o «Águila Alta», representa un avance significativo en la lucha contra el tráfico humano y drogas, utilizando tecnología de detección y neutralización de drones comerciales.
El plan se basa en pruebas exitosas de sistemas antidrone realizadas en la frontera entre ambos países. La primera fase del operativo se llevó a cabo entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, en la zona fronteriza entre San Diego y Tijuana. Durante este periodo, fuerzas militares de ambos países coordinaron su vigilancia desde sus respectivos territorios para identificar drones comerciales utilizados por grupos delincuenciales.
En una segunda etapa, iniciada el 7 de septiembre y que se extenderá hasta el 21 del mismo mes, se puso en marcha la neutralización de dichos vehículos aéreos no tripulados. Esta acción contó con el apoyo de sistemas fijos y móviles especializados en la contramedida contra drones, lo que permitió una respuesta efectiva ante los riesgos detectados.
Aunque la información oficial no especifica exactamente qué tipo de tecnología fue empleada en la operación, fuentes del Comando Norte de EE.UU. sugieren que podría haberse utilizado láseres de alta energía. Estos sistemas son capaces de detectar, rastrear, iluminar, dañar o incluso destruir drones a distancia mediante rayos de luz altamente concentrados.
La Fuerza Armada estadounidense ha invertido en una plataforma láser conocida como Locust, diseñada para ser instalada en vehículos militares. Esta tecnología fue entregada por la empresa AeroVironment al Ejército de EE.UU. a partir de septiembre del año pasado, cuando se entregaron los dos primeros prototipos funcionales. Aunque aún no se confirma que estos sistemas estén siendo utilizados en la Operación Águila Alta, se ha incrementado el acceso de las autoridades mexicanas a estas tecnologías avanzadas.
En un esfuerzo por fortalecer la cooperación, SEDENA y el Departamento de Defensa de EE.UU. firmaron un acuerdo el mes pasado que permite al ejército mexicano acceder al mercado digital del Ejército estadounidense para adquirir equipos antidrone a precios competitivos. Este acuerdo refleja el compromiso de ambas naciones en el combate a la delincuencia organizada.
Representantes de ambos países han señalado que esta nueva operación y los acuerdos recientes tienen como objetivo principal reforzar los esfuerzos contra el crimen organizado, especialmente en lo que respecta al tráfico de personas y drogas. El Comando Norte de EE.UU. informó que ya han neutralizado o destruido aproximadamente 300 drones vinculados a actividades criminales este año, de los cuales un tercio fueron interceptados en agosto.
Dentro de los últimos días, 11 de esos drones estaban asociados directamente con carteles delictivos. La operación forma parte del Grupo de Implementación Binacional entre EE.UU. y México, cuyo propósito es garantizar la seguridad en ambas partes de la frontera, respetando siempre la soberanía nacional y priorizando los intereses del Estado mexicano.
El embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, destacó la importancia de este acuerdo como una muestra del compromiso mutuo entre ambos países para enfrentar amenazas comunes. La alianza tecnológica y operativa representa un paso importante en la lucha contra la delincuencia transnacional en la región fronteriza.
Las autoridades continúan evaluando y mejorando los protocolos de respuesta ante el creciente uso de drones por parte de grupos criminales. La experiencia obtenida durante esta operación ayudará a perfeccionar futuras estrategias de defensa y vigilancia fronteriza en el contexto de una amenaza cada vez más sofisticada.
Traducción y adaptación por Tecnología 365.
Fuente original: Wired