Apple presenta el MacBook Pro con pantalla OLED táctil: así es el PROLED XDR

Un dedo se acerca a la pantalla de un portátil plateado en un estudio con luz cálida

Apple ha presentado este miércoles el rediseño más profundo de su MacBook Pro en más de cinco años. El nuevo modelo, que la compañía llama oficialmente MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, estrena una pantalla OLED en tándem y, por primera vez en un Mac, control táctil. Es un cambio que Apple llevaba años evitando y que llega acompañado de un precio de partida récord.

Ya se puede reservar en España y en otros 29 países y regiones, y las primeras unidades llegarán a clientes y tiendas el viernes 6 de noviembre. Convive con el MacBook Pro de 14 pulgadas con chip M6 que Apple anunció un día antes, que sigue siendo la opción sin pantalla táctil.

Los modelos de 14 y 16 pulgadas del MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, uno delante del otro sobre fondo negro
Imagen: Apple

Una pantalla OLED en tándem con 2.000 nits

La pantalla es la gran novedad. Usa dos capas de píxeles que emiten su propia luz y, según Apple, alcanza hasta 2.000 nits de brillo máximo tanto en HDR como en SDR, con un contraste de 10.000.000:1. Mantiene la frecuencia variable de hasta 120 Hz, que ahora puede bajar a 10 Hz para ahorrar energía, y cubre los espacios de color P3 y Adobe RGB, algo pensado para fotógrafos y diseñadores de impresión.

Al recortar los marcos, las diagonales crecen hasta 14,2 y 16,3 pulgadas. Habrá opción de vidrio nanotexturizado para reducir reflejos. Ars Technica señala que Apple habló de protección contra el desgaste de los píxeles (el famoso «quemado» de las pantallas OLED), pero sin explicar todavía cómo lo consigue.

El tacto llega por fin a macOS

El sensor táctil va integrado en el propio panel y permite desplazarse, pellizcar para hacer zoom, arrastrar elementos o tocar dos veces una ventana para maximizarla. No es un convertible: en los vídeos de Apple la gente toca la pantalla con el portátil abierto de forma normal. Apple dice que la nueva bisagra da más estabilidad al usar el control táctil.

macOS traduce los toques en clics, así que cualquier app responde, y Apple ha publicado nuevas API para que los desarrolladores diseñen gestos propios. Entre las apps de terceros que aprovecharán la pantalla táctil, la compañía cita Notion, Canva, Zoom, Word, Excel, PowerPoint, Lightroom, DaVinci Resolve y Blender. Además, la muesca de la cámara se sustituye por una Dynamic Island como la del iPhone, que agrupa Spotlight, las actividades en directo y Siri AI.

Más ligero, pero con los mismos chips

El modelo de 14 pulgadas pesa 1,38 kg (227 gramos menos que antes) y el de 16 pulgadas, 1,82 kg (317 gramos menos). También es algo más fino. Como guiño a los portátiles antiguos de la marca, la manzana de la tapa vuelve a iluminarse, según Ars Technica y Engadget.

Lo que no cambia es el procesador: lleva los M5 Pro y M5 Max de la generación anterior, con hasta 128 GB de memoria unificada y, como novedad, hasta 16 TB de almacenamiento. Apple anuncia hasta 24 horas de autonomía. Mantiene los puertos que piden los profesionales: tres Thunderbolt 5, HDMI, lector de tarjetas SDXC, MagSafe y toma de auriculares, además de wifi 7 y Bluetooth 6.

El precio, el gran obstáculo

En España, el modelo de 14 pulgadas con M5 Pro cuesta desde 3.349 euros y el de 16 pulgadas, desde 3.949 euros. Con el M5 Max, los precios suben a 5.249 y 5.649 euros respectivamente. En Estados Unidos parte de 2.899 dólares, el precio de lanzamiento más alto que ha tenido nunca un MacBook Pro, según Engadget, que añade que la configuración más completa del modelo de 16 pulgadas cuesta 14.549 dólares.

Qué significa para el Mac

Apple llega tarde a una función que los portátiles con Windows ofrecen desde hace más de una década, y lo hace solo en su gama más cara. La apuesta va dirigida a creadores de vídeo, fotógrafos, artistas 3D y desarrolladores que quieren probar sus apps de iPhone y iPad con el dedo. Habrá que ver en los análisis si el tacto resulta cómodo en el día a día o se queda en un extra para pocos.

Fuentes